domingo, 10 de mayo de 2009

Los bolsos y yo

Lo que me pasa a mí con los bolsos no tiene nombre. Nunca logro estar del todo satisfecha con el bolso que llevo. Por ejemplo, no hace demasiado tiempo me compré uno que me pareció estupendo. Era inmenso. Allí dentro podías meter todo lo que se te ocurriera y siempre quedaba espacio para más. En realidad, más que un bolso parecía un portaaviones. Al principio me encantaba, pero con el paso de los días le encontré dos terribles fallos. Uno era el peso. Peor que una maleta. Claro, iba echando trastos dentro como si tal cosa y al final, como diría Alex, pesaba más que el especial Navidad de la revista Elle. El segundo fallo era la amplitud. Sí, sí, en principio parecía fabuloso tener espacio para meter cualquier cosa. Pero, ¿y para localizarla? Por ejemplo, para encontrar las llaves de casa tenía que meter casi medio cuerpo dentro del bolso. La cuestión es que comencé por tomarle manía. Y, al final, en un ataque de rebeldía extrema decidí abandonarlo y comprar un bolso nuevo. Por supuesto, escarmentada por lo ocurrido, opté por un bolso mini. Parecía que le hubieran colgado un cordel al monedero de mi abuela. Era pequeño, sí. Diminuto. Tanto que ni siquiera me entraba la cartera si llevaba todas las tarjetas encima. A veces, para meter también el móvil, en lugar de la cartera optaba sólo por llevar dinero suelto. Billetes pequeños, por supuesto. No más de veinte euros. En fin, muy cómodo y transportable, pero nada práctico. En menos de una semana, harta de intentar meter las cosas a presión, acabé por odiarlo. Ahora me estoy planteando lanzarme a un modelo bolso-mochila muy mono al que tengo echado el ojo. Pero seguro que me vuelve a salir mal. Sí, soy muy inconstante con los bolsos. No logro que me duren nada. Necesitaría tener una colección como la de Alex. Aquello sí es una pasada. Parece un museo. Te encuentras desde lo más sofisticado de Milán hasta insólitas extravagancias de un mercadillo londinense. Aunque supongo que si tuviera tantos bolsos en casa, nunca sabría bien cuál llevar. Si es que esto de los bolsos es una tortura. ¡Qué horror! Aunque este que os digo que he visto está francamente bien…

1 comentario:

  1. jaja me encantaa!
    me pasa igual que a ti, pero tardo en abandonarlos un poco mas jejje

    XXX

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